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martes, 11 de octubre de 2011

Acaricio tu oscuridad...




Acaricio tu oscuridad como acaricio
tus falsos espejos entre una espiral de tiempo.
Te confundes buscando palabras entre los besos...




Te susurro el secreto de mi debilidad
mientras desdibujo la emoción contenida
que nos suspende suave y lentamente
sobre lo desconocido.




Hasta que sólo necesito un pequeño
fragmento de tu memoria,
para escuchar como tus silencios perdidos
me dictan la esencia de las sonrisas que guardas.



Acaricio tu oscuridad, me confundo
buscando palabras entre tus besos...


Por F. y A., 2 de octubre de 2011



The sun fills the kitchen in my house
it's warm and cosy and it helps me breathe
and I wonder if you're making people laugh
'cause you're funny, you're funny

The trees out of my window dance
oh they do, dance with the wind
and I wonder why, I wonder why,
I wonder why we are apart.
'Cause we're funny people, beautiful inside.

The sun, the trees, the moon, the sea
the clouds above hang over me
The sun, the trees, the moon, the sea

The sea goes quiet when the night is dark
with the lights reflected jump in from the sky
and I wonder if we'll see the moon walk by
'cause it's shinning, it's shinning
as it lights the sadows, see the moon walk by.

The sun, the trees, the moon, the sea
the clouds above hang over me
The sun, the trees, the moon, the sea
The sun, the trees, the moon, the sea


Y... ¿cómo no? Mi mariposa sale en el vídeo...

Macaón-Papilio machaon



miércoles, 14 de septiembre de 2011

Retales de estío

Retales de estío que ahora componen una nueva etapa,
como la luna cuando ha completado sus fases para volver a empezar.
Los ato con cariño, despacio, que no se arruguen,
mientras comprendo y acojo con amor los cambios que se unen a la sabiduría de mi piel.



Julio apareció como un nuevo sendero que recorrer
de forma libre y espontánea,
como si ser precavido fuese sinónimo de tener miedo.



Nuevos lugares y nuevas puertas
que necesitaba entreabrir
para recordar ciertas reglas que no deben olvidarse.
"Que no eres tan listilla como crees",
me tuve que decir de nuevo.


Senderos en Sanabria abrieron la herida
que no había querido mirar.
Y huí de julio para refugiarme en el regazo de lo natural,
y así volver a mí misma y mecerme con cariño, 
como un niño que se portó mal
y se le da otra oportunidad sin juzgar lo que hizo.




Regresar sola me cuesta,
así que regresé en compañía.
Y agosto comenzó con una travesía
que se está convirtiendo ya en peregrinaje.
A Gredos fui un año antes,
a Gredos fui medio año después,
y a Gredos regresé.

Esta vez cambió un acompañante.
No sé por qué, pero pensé que así, sin avisar,
me encontraría en las montañas con quien planeé volver cada año.
Supongo que no todos sentimos igual.
Supongo que los reflejos del pasado no deslumbran del mismo modo,
ni siquiera en el mismo momento.




Aún así, vivir la experiencia con quien considero un hermano
fue realmente emocionante y divertido.
Noche de tormenta bajo el Almanzor
donde esta vez yo era la maestra de la acampada.
Esta vez decidía yo por vez primera,
después de un año siguiendo los pasos de quien me descubrió la magia de las montañas.
Te di las gracias allí, y te las sigo dando. 
Gracias.

Ya estaba llena para disfrutar de agosto.
Calmé mi sed en compañía de amigos,
paseos llenos de poesía
y siestas de bebé.


Y te encontré.
Te encontré en palabras,
en surcos de agua por mi espalda,
en bosques mágicos donde el tiempo se detiene,
en senderos de hadas.


En la risa y en los cuentos,
en mis sueños, 
en la quietud del silencio.
En el tintinear de mis pulseras
bajo la luna llena.
En abrazos y caricias que sacudían
tus relojes de arena.

Y así, así, apareció septiembre
entre colores de atardeceres.
Entre remolinos de agua
y entre regalos en lugares que ni habría soñado.



Y anoche pasó otra luna llena
que hoy tiene esta letra y esta melodía
que voy silbando en tu ausencia.






Call her moonchild
Dancing in the shallows of a river
Lovely moonchild
Dreaming in the shadow
Of the willow.

Talking to the trees of the
Cobweb strange
Sleeping on the steps of a fountain
Waving silver wands to the
Night-birds song
Waiting for the sun on the mountain.

She’s a moonchild
Gathering the flowers in a garden.
Lovely moonchild
Drifting on the echoes of the hours.

Sailing on the wind
In a milk white gown
Dropping circle stones on a sun dial
Playing hide and seek
With the ghosts of dawn
Waiting for a smile from a sun child. 



sábado, 3 de septiembre de 2011

Pequeñas Muertes



De un tiempo a esta parte he ido aprendiendo a ver la vida de forma distinta, gracias a la oportunidad de conocer a personas con diferentes perspectivas, y gracias también, por qué no decirlo, a mi actitud abierta para aprender de todo y de todos. Como decía el otro día a un amigo, pocos conocimientos han pasado por la comprobación irrefutable de un laboratorio en comparación a la infinitud de las teorías existentes. Así que bienvenidas sean todas, que las acogeré con mucho gusto.


Pues bien. Creo que todos tenemos claro que la vida termina en la muerte. Hablo de la vida como el periodo de tiempo que transcurre desde el nacimiento hasta la muerte, y en este caso, me refiero a la vida de las personas. Ahí ya aparece un concepto interesante: el tiempo. La vida es tiempo. Tiempo finito que confiere la importancia que le damos a la vida y al vivir. 








Y ahí, en el tiempo del vivir, es donde vemos que no existe el continuo. Que ningún día, década o minuto es idéntico a otro. Que nuestro tiempo está dividido en capítulos que nosotros mismos hemos decidido que así sean recordados, porque hubo hitos que marcaron un antes y un después y que separan etapas que cambiaron nuestro trayecto, nuestra visión del mundo, nuestro sino.


Nació mi hijo. Me fui a vivir a otra ciudad. Me enamoré. Perdí mi empleo. Dejé de beber. Retomé el contacto con una amiga de la infancia. Mi padre falleció. Me mudé a otra casa. Lo nuestro se acabó. Terminé la carrera. Te conocí. 








Pequeños nacimientos y pequeñas muertes de toda una vida. Y al igual que a cada nacimiento le damos sin reparo su espacio para el júbilo y la alegría, aunque nos pese, a cada muerte hemos de darle su espacio para el dolor. 


Toda muerte tiene su duelo, y ha de ser vivido para alcanzar la serenidad de nuevo. Y hay que pasar por la negación, por la tristeza y la rabia y por aspectos de desesperación y depresión, hasta ir aceptando poco a poco la nueva etapa y alcanzar la paz. Y hay que ir con cuidado de no anclarse en ninguna de estas etapas. Y hay que vivirlas todas. Podemos ser o no conscientes de ellas, sin embargo todas han de ser vividas. Son necesarias.


Hay teorías que hablan de duelos no terminados, donde la persona sigue sufriendo aunque lo niegue, y esa rabia o tristeza será proyectada en quienes la rodean de forma inconsciente. Y que ese dolor puede pasar de padres a hijos, generación tras generación, hasta llegar a ser incomprensible e imperceptible de forma consciente por las generaciones futuras. 


De niños tomamos como referente a nuestros padres. Les amamos y admiramos, aprendemos de ellos, recibimos amor de ellos. Sin embargo, también podemos adoptar sus reacciones y soportar cargas que dificultarán nuestra vida cuando seamos adultos. Reacciones y cargas que ni siquiera ellos son conscientes de tener, y mucho menos de transmitir a sus hijos en su vivir. De hecho, hay quienes afirman que el 70% de nuestros problemas psicológicos provienen de nuestra historia y  de nuestras relaciones familiares. 


Hay terapias en las que se puede trabajar ese dolor perpetuado por las generaciones pasadas. Se trata de las constelaciones familiares. Conozco a personas que las han practicado o visualizado, y al contarte transmiten algo... No sé como explicarlo. Les chispean los ojos al contarlo. Algún día visualizaré alguna, y si me animo, la protagonizo. Y ya os cuento cómo fue.


A lo que íbamos, amigos, no nieguen el dolor. El dolor se debe vivir para alcanzar la paz. No nieguen las pequeñas muertes de la vida o no podrán avanzar en el crecimiento personal.


"Cuando es hora de una transformación de toda la personalidad , del nacimiento de una actitud totalmente nueva, todo se seca por dentro y por fuera, y la vida se vuelve cada vez más estéril, hasta que la mente consciente se ve forzada a reconocer la gravedad de la situación y a aceptar la validez de lo inconsciente"
(Ser Mujer, un Viaje Heroico, de Maureen Murdock)




Termino con esta canción de un grupo de un amigo, de esos que también estuvieron en alguna etapa de mi vida, precediendo a una pequeña muerte, y cómo no, a algún nacimiento también.


Lectores y lectoras del blog, les presento a Los Routiers, con su canción Buffalo 66. Canción que, cuando la escucho, me lleva a las reflexiones que hoy he compartido con vosotros.






¡Imposible contenerme en poner otro vídeo!

Y es que el título de esta canción, y supongo que las voces que suenan al inicio de la misma, son de una peli que me encanta.
No he visto mucho cine independiente, bueno, en realidad no veo muchas pelis, pero Buffalo 66 me encantó. Es... Es genial.

Os dejo un momentazo de la película. No me deja insertarlo así que pinchad aquí.








domingo, 28 de agosto de 2011

Un, dos, tres...


Tres a veces no es sólo un número. 

A veces, como hoy, 
son las horas que tardé en caminar despacio por la calle, 
en llenarme absolutamente de esta mañana de domingo.



Tres mis acompañantes: 
Curro, libreta y cámara.
Tres mis descansos junto al río.


A veces tres no es sólo un número.

Uno...
Dos... Tres...
No siempre son sólo números.

A veces, como hoy,
 hay que mirar con otros ojos para entender
que tres no es sólo tres,
y Luna reivindica su nombre entre el resto,
pues aun varada en la orilla,
ella es distinta.



A veces tres no es sólo un número.

A veces son letras, como hoy,
dibujadas con tiza blanca
en canalones anclados sobre la roca de arena,
que invitan a buscar respuestas
 en la calle de La Compañía. 



No son sólo tres números,
ni tres letras.
Son algo más.

Tres direcciones, tres escalones.
No gracias, mejor me quedo en mí.



Sin embargo, hoy, tres no es sólo tres.

Son tres líneas que me invitan a dudar
si este vaivén del sentir al pensar
y del pensar al sentir
son en verdad lo que hay en mí.



¿Qué es lo esencial?
Me pregunto ahora.

No son sólo tres sílabas.

Lo esencial es que tres minutos más pueden invitar a soñar,
y que tres días antes, ni siquiera lo habría imaginado.
Y que tres días más pasarán 
y ojalá sean al ritmo de ayer y de hoy...

Un, dos, tres...

Tres intentos de foto
y aún así es difícil que salgamos bien.



Tres no es sólo tres.


Tres semanas más, y el verano,
que ya nos va avisando,
prepara la lección para los que sí vemos el otoño.
Para los que tenemos la misión de mostrarlo.

"Sí hay otoño", afirmamos reivindicativos,
y como si de héroes de cuento se tratara
decimos triunfantes:
"y yo te lo voy a enseñar".











This whole world may never change
The way it's always been
I know all the ways of war
Cannot change it back again


I've been searching for the dolphins in the sea
Sometimes I wonder do you ever think of me...


I'm not the one to tell this world
How to get along
I only know that peace will come
When all the hurt is gone 


I've been searching for the dolphins in the sea
Sometimes I wonder do you ever think of me...




Sometimes I think about
Saturday's child
And all about the time
You and me were... black and white


I've been searching for the dolphins in the sea
Sometimes I wonder do you ever think of me...





"No soy quién para decirle al mundo
cómo puede mejorar,
sólo sé que la paz vendrá
cuando todo el dolor se haya ido"







lunes, 22 de agosto de 2011

Bastó una hora en una tarde de verano...

Bastó una hora en una tarde de verano
para saber que los hilos que nos unían
jamás se habían esfumado.
Seguían estando ahí.
Sólo había que buscar esas madejas juguetonas
que rueda que te rueda
se habían extraviado entre zarpas de gato,
laberintos de minotauros y remates de costurera.




Y las lágrimas de la vida surcan las mejillas
de quienes llevan años sin verse,
sin abrazarse y sin compartir el amor que se tienen.

Y el tiempo se escapa entre un "aún no te conté
aquello que nunca supiste"
y un "necesito verte pronto"
y un "si vuelves estaré aquí"...


Y regresó al poco.


Y atamos bien los haces de nuestros recuerdos,
los tuyos con los míos,
los míos con los tuyos...

Y bailamos, reímos y cantamos
hasta quedar exhaustas cada tarde
y cada noche...



Y escapamos de Peter Panes,
de monstruos y de gigantes,
desenmascarando a desleales
y embrujando a los salvajes...



Y nos adentramos en bosques de hadas
donde el tiempo se detiene
y donde árboles mágicos te protegen
y te arrullan con sus ramas...



Y visitamos a aquel
que te añoraba en las montañas
para que el soplo del viento
pudiera calmar tu alma...




Y pedimos deseos al agua
con nuestras humildes monedas,
seguramente para otros,
pues pedirlos para sí,
sería difícil, estando tan plenas...




Y cantamos tan vivas
en nuestras numerosas travesías
que ni el tiempo ni la distancia
rompería lo que toda una década
ni siquiera inmutaría.
Ya no perderemos de vista
los hilos de nuestras madejas,
pues descansan donde deberían haber estado siempre
jugando seguras en estas manos nuestras".

Para S.






Hablemos de ruina y espina
hablemos de polvo y herida
de mi miedo a las alturas
lo que quieras pero hablemos
de todo menos del tiempo
que se escurre entre los dedos.

Hablemos para no oirnos
bebamos para no vernos
 y hablando pasan los dias
que nos quedan para irnos
yo al bucle de tu olvido
tu al redil de mis instintos.

Maldita dulzura la tuya,
maldita dulzura la tuya,
maldita dulzura la tuya.

Me hablas de ruina y espina
te clavas el polvo en la herida
me culpas de las alturas
que ves desde tus zapatos,
no quieres hablar del tiempo
aunque este de nuestro lado.

Y hablas para no oirme
y bebes para no verme
y yo callo, río y bebo
no doy tregua ni consuelo
y no es por maldad lo juro
es que me divierte el juego.

Maldita dulzura la mía,
maldita dulzura la mía,
maldita dulzura la mía.

Maldita dulzura la nuestra...

martes, 19 de julio de 2011

Triple-empleada

Educadora social, camarera y ahora también... 


COLGANTES DE FIMO


COLLARES 


PULSERAS AL GUSTO PARA CHICOS...


...Y PARA CHICAS




Y TOBILLERAS AL GUSTO